jueves, 17 de enero de 2008

Despropósitos de una asturiana en Madrid: Ambiciones


Como no me gusta hablar de política, como no sé hablar de política, os voy a contar un cuento… No el cuento de Jesulín… el título puede llevar a equívocos… sino el cuento de la reina de corazones.

Érase que se era una reina que se coronó gracias a una mayoría aplastante. Reinaba en Madrid; era la reina de corazones y su nombre era Esperanza Aguirre. Se lucía pomposa por su reinado presumiendo de su programa electoral… el programa que le dio cuatro nuevos años de reinado. Gustaba de jugar al cricket o no, mejor al golf… Para poder disfrutar de su deporte preferido se hizo construir en el centro de la capital de su reinado un flamante campo de golf con el que despilfarrar toda el agua que sus súbditos ahorraban durante el año, eso sí siempre pensando en el pueblo. Pensando también en sus ciudadanos prometió la construcción de nuevos hospitales, pero para contentar a todo el mundo los privatizó… Presumía de las mejoras en materia de sanidad, 1000 niños por pediatra es suficiente, si los niños madrileños están muy sanos… Hizo muchas cosas por su pueblo… pero no era suficiente… ella ansiaba más… conquistar nuevos territorios.

Regía la capital del reino un conde bastante respetado que solicitó poder llegar un poco más alto. Pero la reina de corazones se enfadó… ¡¡¡QUE LE CORTEN LA CABEZA!!! Puso en un aprieto a su superior, pero no le importó… ¡¡¡A ÉL… QUE TAMBIÉN LE CORTEN LA CABEZA!!!, Y finalmente puso en un terrible aprieto a su casa real… ¡¡¡Y A MÍ QUE MÁS ME DA… QUE LES CORTEN LA CABEZA!!! Y todo por qué? Por ambición señores, por ambición.




Si no os ha gustado el cuento... no me culpéis... a mí tampoco me gusta




Señor-INA

1 comentario:

Anónimo dijo...

He de rectificar en una cosa... el campo de golf utiliza hierba artificial...

De todas formas...

http://www.slideshare.net/paukaero/no-campo-de-golf-en-chamber/