martes, 10 de agosto de 2010

El último Biohazard...

Hará unos meses vi el 'Resident evil 4' en un stán del Pryca. Diecinueve euros, no pude resistirme a comprarlo, sobre todo porque jugué en su momento a las dos primeras entregas de la saga, dos juegos que me parecieron geniales.

El primer ‘survival horror’ (o videojuego de terror) de la historia era también de CAPCOM, salió para la nintendo de 8 bits.


Resident evil se lanzó para Play Station unos 10 años después. La evolución es evidente, aunque tanto el RES1 como “Sweet Home” tienen muchísimas similitudes: A destacar, sobre todo, que se toman bastante en serio al jugador, dentro de las limitaciones tecnológicas de cada época.



El RES4 salió en el año 2005, aunque como dije antes, yo lo compré este año. Juegas con Leon, el que fuera protagonista de la segunda entrega, y tu objetivo es rescatar a la hija del presidente de los EEUU. La originalidad de la que parte la historia ya es desalentadora.



Te encuentras en una zona rural de Europa. Al principio, a tenor del paisaje, crees que estás en centro-europa, de todos modos pronto te percatas de que los dos tipos que te acompañan (que están escuchando música flamenca) llevan un traje de policía nacional. Estás en España. Te queda saber en que parte. Por un lado la vestimenta retro de los habitantes de la zona invita a pensar que son gallegos, por otro lado su agresividad y costumbres parecen más bien propias de la indómita Asturias, finalmente su destacado fervor religioso te resulta tan castellano… No cabe duda, la historia se desarrolla en Ponferrada.

El caso es que los retro-agresivo-religioso habitantes del lugar, armados con lingazus, cuchillos y amoal tratarán de matarte a toda costa. La elección de este tipo de enemigos le da un toque ‘Redneck zombies’ al juego que lo aleja bastante de los míticos “survival” de finales de los 90, tan romerianos ellos. A esto hay que añadir que la dinámica del juego ya no se centra en huír del enemigo, sino en enfrentarlo, las balas no escasean y las armas son lo suficientemente potentes como para minimizar al máximo la sensación de agobio y de tensión que se pre-supone a un Resident Evil. Por si fuera poco los enemigos hablan español con acento mejicano, avisándote inexplicablemente, cada vez que te tienen ganada la espalda con un“detrás e ti, imbeesil”, eliminando por completo la escasa tensión que te aporta el combate. A medida que vas matando rednecks les vas robando su dinero (manejan pesetas, a pesar de que, se supone, estás en el año 2002). Según vas avanzando te encuentras con nuevos personajes, algunos de ellos majetes, como Luis Sera, un ex policía madrileño que va vestido de torero y te echará una mano de vez en cuando. A destacar también el Buhonero, un contrabandista que se va cruzando en tu camino (uno no entiende como logra montar tanto tenderete en escenarios infestados de coléricos oriundos) , y al que podrás comprar armas con las pesetas que le robas a los ponferradinos.

Si nos olvidamos del argumento y nos limitamos a "pasar pantallas" nos encontramos con un juego divertido, bastante largo y no muy complicado. En el apartado gráfico no destaca demasiado, al menos en la versión para PC. Entretenidillo, pero que adolece de creatividad. En cierto modo parece una mala mezcla de buenas ideas de otros títulos (muchos de los acertijos parecen sacados de los, palabras mayores, Zelda de la N64)

En definitiva, un argumento infantiloide (a pesar de lo violento de la historia), un desarrollo clásico y poco innovador (rescatar princesa, pinzar monedas, pisar setas..), el principio del fin de esa mítica saga de los Biohazard que terminó de profanar la inclasificable quinta entrega, a la que ya no me molesto ni en jugar.

Los videojuegos han alcanzado cotas estratosféricas en el apartado técnico. Y seguirán evolucionando. Pero adolecen de guión, de historia… Es un punto que no interesa al mercado, supongo. Una pena, porque las posibilidades son infinitas. Y se pueden hacer auténticas joyas. Hasta ahora el cine se ha nutrido más de los videojuegos que los videojuegos del cine. Sobre todo el cine de acción. Esperemos que, por el bien de ambos sectores, la tendencia se invierta algún día.




Este sale en breves … El trailer sabe a Verhoeven, Scott, los Wachowski... Mann. Francamente apetecible. A ver en que queda.


Señor S

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