sábado, 19 de enero de 2008

El plastidecor blanco
















Tiene que ser duro que nunca te elijan. Ver como día tras día y trazo a trazo tus hermanos se van consumiendo… y tú ahí, en el estuche, casi rozando a ese tajalapiz en cuyo vientre probablemente jamás girarás. Más frustrante tenía que ser el día que te elegían e, impotente, intentabas dejar inútilmente tu huella en un din A4. El azul para el cielo y el mar, el verde para la hierba, el marrón para los árboles, el rojo para la sangre… y el blanco ¿para qué el blanco?. Encima, a pesar de que nadie te usaba, acababas sucio como un cerdo. Tú, que eras el más grande, dejabas que esos enanos te emporcasen hasta tal punto que había que terminar arrojándote a la basura. Cientos de miles de plastidecor blancos descansan hoy en los vertederos de medio mundo; largos pero vacíos, intactos pero sucios…¿eternos?, si, eternos, ¿pero para qué?, si ni siquiera empezaron.

Eso si, peor era la vida de un alpino… aquello si que eran miserias, no hay color. Al menos al plastidecor pálido siempre le quedaba la esperanza de encontrar a su cartulina negra.



Señor S

jueves, 17 de enero de 2008

Despropósitos de una asturiana en Madrid: Ambiciones


Como no me gusta hablar de política, como no sé hablar de política, os voy a contar un cuento… No el cuento de Jesulín… el título puede llevar a equívocos… sino el cuento de la reina de corazones.

Érase que se era una reina que se coronó gracias a una mayoría aplastante. Reinaba en Madrid; era la reina de corazones y su nombre era Esperanza Aguirre. Se lucía pomposa por su reinado presumiendo de su programa electoral… el programa que le dio cuatro nuevos años de reinado. Gustaba de jugar al cricket o no, mejor al golf… Para poder disfrutar de su deporte preferido se hizo construir en el centro de la capital de su reinado un flamante campo de golf con el que despilfarrar toda el agua que sus súbditos ahorraban durante el año, eso sí siempre pensando en el pueblo. Pensando también en sus ciudadanos prometió la construcción de nuevos hospitales, pero para contentar a todo el mundo los privatizó… Presumía de las mejoras en materia de sanidad, 1000 niños por pediatra es suficiente, si los niños madrileños están muy sanos… Hizo muchas cosas por su pueblo… pero no era suficiente… ella ansiaba más… conquistar nuevos territorios.

Regía la capital del reino un conde bastante respetado que solicitó poder llegar un poco más alto. Pero la reina de corazones se enfadó… ¡¡¡QUE LE CORTEN LA CABEZA!!! Puso en un aprieto a su superior, pero no le importó… ¡¡¡A ÉL… QUE TAMBIÉN LE CORTEN LA CABEZA!!!, Y finalmente puso en un terrible aprieto a su casa real… ¡¡¡Y A MÍ QUE MÁS ME DA… QUE LES CORTEN LA CABEZA!!! Y todo por qué? Por ambición señores, por ambición.




Si no os ha gustado el cuento... no me culpéis... a mí tampoco me gusta




Señor-INA

martes, 15 de enero de 2008

Despropósitos de una asturiana en Madrid: El escanciado, ese arte venido a menos

Gústame a mí, asturiana afincada desde hace unos años en Madrid, frecuentar bares que me traigan los aromas de la tierra que me dio la vida y en la que he pasado mi niñez y adolescencia… es decir, gústame frecuentar chigres asturianos.

Uno de los que más me gustan es La Burbuja que Ríe. Me gusta a mí y a medio Madrid, porque casi nunca hay un sitio libre. Pero creo que ya no voy a volver más, señores. Y se preguntarán por qué, pues muy sencillo, la razón es simple, el escanciado.

Hallábame yo una tarde con unos amigos y les propuse que se adentraran conmigo en lo más profundo de la cultura asturiana: el serrín chigrero. Soy una persona a la que le gusta la sidra, le encanta la sidra, y siempre que puede disfrutar de ella lo hace. Eso sí, no sé escanciar. Tiene delito que siendo asturiana no sepa escanciar (aunque aún tiene más delito que siendo de la Comarca de la Sidra no se sepa escanciar… no miro a nadie), es cierto, tiene mucho delito, pero lo que no puede ser es que venga un señor camarero que dudo que en su vida haya pisado Asturias (perdóneme si la ha pisado) para decirme cómo se escancia.

Pues eso, me disponía a tirar unos culines a mis amigos, desde una distancia moderada, tirando a ridícula pero muy modesta… Estaba escanciando, como les digo, cuando se me acerca el camarero extranjero (apunte únicamente válido para demostrar que era imposible que fuera asturiano) y se empieza a reír de mí. Le pregunto amablemente si pasa algo y entre risitas me dice: “Así no se hace”. ¡Valiente osado! Todos sabemos que todo asturiano que está fuera de casa y tiene oportunidad de comentar su procedencia, no tiene más que hinchar el pecho y decir SOY ASTURIANO, con mayúsculas… es que somos muy nuestros. Pues eso hice: “Ya sé que no se hace así, se perfectamente cómo se hace, SOY ASTURIANA”. Y me salta el puntu: “Si quieres te la escancio yo”. Muy bien!! Demuéstrame lo machote que eres. Le di el vaso y la botella y admiré perpleja lo que él consideraba escanciar: se colocó en posición y mirando a la botella (primer error) se puso a escanciar un culín que era culón; creo que la botella dio para dos culos nada más… y sin ninguna intención de inclinar el vaso para que la sidra rompiera (yo no sabré escanciar, pero la teoría me la sé). Cuando desperdició 4 euros de botella (es que en Madrid se aprovechan de que lo asturiano está de moda) le di las gracias riéndome para mis adentros (pobre iluso) y le dije que la siguiente la escanciaría a mi manera. El pobre ignorante se fue con el pecho muy hinchado… en fin… pobre…

Sé que esto no servirá para nada pero desde aquí hago un llamamiento a Mater Asturias para que lleven a Madrid uno de sus establecimientos… Son pequeñinos y la sidra será de barril, pero te la escancian cuélebres muy graciosos que no se ríen de ti y lo mejor, lo hacen con arte, sólo hay que tirar de tarjeta. O, si no, al menos que si un señor decide montar un negocio que dice ser asturiano que enseñe a sus camareros a escanciar… es fácil y barato, botellas de sidra llenas de agua y una bañera… así trató de enseñarme mi abuelo (sin éxito, yo soy más de que me escancien)…

Y como nada de esto pasará, solo me queda esperar al verano a que mis chicos me lleven al Lavaderu y me echen unos culines… ¡Chicos vosotros sí que sabéis!
Señor-ina

lunes, 14 de enero de 2008

Tma trs

Nota: Utilizo el lenguaje sms para nombrar a la tienda que hoy nos ocupa con el fin de blindarme ante posibles acciones legales por parte del tendero.

Cuando la vi por primera vez me enamoré de ella. Siempre que pasaba a su lado la miraba de reojo, disimuladamente, pues me aterraba que el resto de viandantes me descubriese. Intentaba entrarla pero siempre me rajaba, no me sentía preparado. El sábado por fin vencí a esa fina lámina que nos separaba, a ese escaparate. ¡Qué remedio! eran las 7 de la tarde y mi amigo el señor Brecht y yo no nos habíamos hecho aún con los regalos de cumpleaños que habíamos quedado en comprar. Entré cabizbajo … ¡¿Dios, qué pintaba yo ahí?!, no soy lo suficientemente freaky. Me sentía sucio, demasiado normal. Yo iba en chándal, sin embargo todos los que había en la tienda iban tuneados, aquello era una especie de SOHO, pero con luz. Y para encima ahí estaba el tendero, ¡el de la tele!, con lo que me abruman a mi los famosos. Recorrimos ese museo pop en búsqueda de los regalos… comics, figuritas, posters, camisetas de estas “que guay soy, pone Ramones”, todo muy mono, pero al fin y al cabo no soy yo muy fetichista. Eso si… había una genial selección de películas, películas muy raras y difíciles de encontrar legalmente (sin utilizar el emule). La verdad que ese tio sabe un huevo de cine, al Cesar lo que es del Cesar. Encontramos rápidamente dos buenos regalos pero nos faltaba algo, necesitábamos un toque vampírico. “¿Tienes algo de vampiros?”, le preguntamos al tendero. El tío, que hasta entonces estaba como empanollado mirando la pantalla de su ordenador, se activó de repente. “¿Qué es para un regalo?, ¿Es chico o chica?”. ¡De lo que se entera uno! Hay vampiros para chicos y vampiros para chicas. “Chica, Chica".. dijimos. Nos enseñó un comic. “Este comic es de Alejandro Valdramejo, es un autor muy polifacético, muy influenciado por la corriente ground de los 80, sus trazos evocan un poco a Tim Burton…bla bla bla”. Nos soltó un rollo de la virgen mientras nos enseñaba algunas páginas. En ese momento me sentí muy bien, el rapaz nos estaba tratando como si nosotros entendiésemos, mi nivel de freakismo aumentó y por lo tanto dejé de estar tan fuera de lugar. La verdad que el comic tenía su punto, pero era demasiado gótico-simbólico. “Necesitábamos algo más en plan sangre y acción, vampiros para chico mejor”, le dijimos. La conversación tornó entonces al freakismo extremo… “Bueno, entonces igual se ajusta más este comic, Drácula versus Batman”. Al señor Brecht y a mi se nos escapaba la risa…¿Drácula contra Batman?, cagon fros, eso es como poner a pelear a Robbin Hood contra el Cid Campeador, aunque bueno, cosas peores se han visto (Alien contra Predator todavía, ¿ pero Fredy contra Jason?). En fin, que un regalo era demasiado serio y el otro demasiado poco serio. El tendero empezó a hablarnos de Batman, Gottan y Transilvania, pero algo debió ver en nuestras caras y no se extendió demasiado. El chaval ya sin recursos, a punto del kao, a punto de rendirse….¡Pero no! El ave fénix resurgió de sus cenizas y hábilmente nos acompañó a la sección de las figuritas. Descansaban en las estanterías unas muñecas vampiro que nos vinieron que ni pintadas. ¡Ese tipo nos salvó la vida!. Fuimos a caja con tres regalos.. el tío nos los envolvió con esmero y rapidez (si es que vale pa todo el rapaz). Además nos regaló una entrada para un concierto que daban en el Savoy unos tales “Black Pony Express”, una entrada para dos, será cabrón. Ante tanta tecnicidad previa me crecí un poco y solté la mia (no voy a ser yo menos técnicu que tú chaval) “Mala acúsitica el Savoy”, le dije. El tío quedó un poco descolocado… “ Si, si, tienes razón.. puede que influya la columna esa que está en medio, las ondas acústicas viajan por el aire.. bla bla bla”. Cinco minutos de tecnicidaes varias (El señor Brecht me habría matado si su mirada tuviese ese poder). Finalmente acabó su alegato y pudimos marchar. “Gracias”, “Gracias, ¡hasta otra!”. Volvimos a la calle, regresamos al mundo real, al frío, al ruido… pero con la satisfacción de tener los deberes hechos, ¡qué regalazos habíamos comprado!.

Pues eso.. una tienda muy mona, un dueño que se lo curra mucho y una grandísima colección de buen cine. Solo una pega…. El rapaz envolvería muy bien, pero cuando al día siguiente entregamos los regalos, justo después del mítico “¡Como molaa!”, nuestra colega la señora Vilches nos dijo…”Joder, como sois, podíais haberle quitado el precio”. Ayss… tendero, tendero.


Señor S

martes, 8 de enero de 2008

Desfibriladores en la estación de FEVE de Gijón ¿Y si no llegas?

Os escribo hoy por primera vez para que conversemos sobre un tema que, aunque parece "tontuna", no lo es. Hoy he leído estupefacto como se ha instalado un Desfibrilador en la estación de FEVE. Hasta fueron algunos concejales a verlo, como siempre, porque les invitan a un pincho y un chupito de XXXXX. Tienen pensado colocar otros 30 en otras estaciones y apeaderos con más tráfico, aunque personalmente pienso que los 300.000 que se han presupuestado seguro no se gaastarán nunca y serán colocados para la 3ª República("Cuando las ranas críen pelo").

Todo este rollo era para deciros que el otro día tras nuestro concierto en Oviedo, nos dió por volver en el tren de las 6:19 y estuvimos tirados en el apeadero de La Calzada hasta las 7:50, y los hijos de **** no avisaban de que el tren estaba averiado, sólo apagaron las luces como si fuese un bar cerrando o el final de un mal partido del Sporting, por lo que si a alguien le da un ataque al corazón por un susto como un koala, ahí te las pueden dar con el conductor abriendo el que pensamos que era el cuadro de fusibles(Debían ser condensadores de flujo según los miraba)., porque nunca llegarás o tendrás que ir como la novia de Forrest Gump "con un encocado por delante y un ra** por detrás".

P.D.: Me parece ridículo instalar desfibriladores en las estaciones de FEVE cuando muchos centros de salud de nuestra ciudad y de otras de envergadura de la comunidad o en zonas rurales no los tiene (aunque las UCIs sí) y lo que es peor, me parece ridículo que FEVE gaste dinero en equipar sus estaciones con ellos en zonas donde pueden acudir las UCIs y no en sus trenes, que son lentos y es donde se tienen que preocupar.

Perdón por el peñazo, pero este blog se ha ido yendo de madre y no se atiene a su nombre, y era hora de hacer una crítica sin criterio.

Sin más dilación

PORTU A K DUELE(pues te jodes en Castellano), aquí, en la China Popular y en tu puta casa.


Pepunto "Fonz"

jueves, 27 de diciembre de 2007

Dirty Sexy Money


En estas fechas tan señaladas, en las que algunos tienen que hacer menos que otros, he descubierto una de esas series que quizás no sea de culto, pero que entretienen un huevo.

Va de una familia de ricos (en plan Emilio Botín, no en plan Isabel Preysler), con 5 elementos de hijos.

El reparto está encabezado por Donald Sutherland (padre del de 24 Kiefer Suherland) y Peter Krause (A dos metros bajo tierra) con la aparición también de uno de los hermanos Baldwin (da igual quien, son todos iguales).

Si no teneis nada mejor que hacer estas navidades (y mirando a la parrilla de TV, no lo hay) recomiendo esta serie, frívola y absurda, pero entretenida, que al fin y al cabo es para lo que vale la TV.

Nota: Solo hay 10 capítulos por la huelga de guionistas. Pero se ha confirmado 2ª temporada.

by The V.O.S.

domingo, 2 de diciembre de 2007

La cruz de hierro

¿Quién mejor para retratar la guerra que alguien que formó parte del ejército?. Clint Eatswood sirvió en Corea, Sam Peckinpah (el que parió la peli de la que voy a hablar) estuvo destinado en China y Oliver Stone combatió en Vietnam… Alguno más habrá, yo solo se de estos. Los tres directores han hecho películas bélicas muy interesantes, todas ellas narradas desde el punto de vista del soldado y todas ellas con grandes dosis de crítica. Si se repasa su filmografía, se puede observar que los tres han utilizado la violencia como forma de expresión. Sin lugar a dudas Sam Peckinpah se lleva la palma en esto (aunque Oliver Stone no le va a la zaga … nunca he visto nada más duro que la escena del sonrisas de “Platoon”). Sam fue pionero en eso de mostrar chorros de sangre y recrearse en las escenas “duras”. No es una violencia centrada en el dolor, como pueda ser la violencia del cine asiático. No es una violencia con toques humorísticos, como pueda ser la violencia del cine gore. Tampoco es la violencia pop, insulsa y vacía de ese tal Tarantino. Se trata de una violencia centrada en la muerte, centrada en el instante justo en el que ese fino hilo que nos une a la vida se corta. Pero sobre todo se trata de una violencia moral … no hay épica ni honor, hay disparos por la espalda, traiciones, abusos de poder, abusos de fuerza… No hay un bueno, solo hay un menos malo. No gustó mucho el cine de este hombre en la época que le tocó vivir. Se le tachó de extremadamente violento, machista … pero lo que verdaderamente no gustaba de su cine era que era realista. Centrándonos en “La cruz de hierro” nos encontramos ante una película anti bélica rodada en una época en la cual una cinta de guerra era heróica y no crítica, tenía buenos (los que ganan) y malos (los que mueren por doquier) y los soldados protagonistas tomaban una colina o aguantaban una posición en nombre de su bandera y sus ideas y no simple y llanamente por sobrevivir. En fin…que las películas de aquella época eran más del estilo de “Salvad al soldado Rayan” o “300” que de “La chaqueta metálica”. Otro aspecto interesante de “La cruz de hierro” es que los protagonistas son los soldados alemanes (los que siempre son los malos). Un grupo de pobres diablos dirigidos por un pijo pintamonas. En esta cinta la épica es ver como este grupo de pobres diablos es abandonado a su suerte por el pijo pintamonas (el tipo más odioso de toda la cinta), defendiendo un trozo de tierra ante una ofensiva rusa. Éstos no se quedan ahí a morir como héroes, si no que huyen. En su huida asesinan, vejan … El protagonista (el menos malo) de la película es un mítico duro, James Coburn, que parece ser el que tiene más claro el sinsentido de todo. Las escenas de batalla con planos muy cortos, muy rápidos, cada uno un puñetazo visual.. recreándose en cada muerte, cada muerte es importante. El pre-final…. espectacular (“¡Demarcación!”), y el final final rebosando surrealismo, como la guerra misma.


Pues eso…. Una visión muy acertada de lo que fue, es y siempre será la guerra: pobres matando a pobres en nombre de nada. Mucha medalla, mucha cruz de hierro, mucha bandera y mucha honra…. pero nada de honor.

Interesantes otras pelis de Peckinpah como “Perros de paja” o “Grupo Salvaje”. “Major Dundee” tiene su punto también (A mi yo de hace 10 años le gustó bastante, ahora vete tu a saber)

Señor S